Una de mis citas favoritas no es de Umberto Eco, sino de Mike Tyson: “Todo el mundo tiene un plan hasta que recibe el primer golpe en la cara”.
Dudo que hoy vayas a recibir mejor lección de negocios y vida, pero lo vamos a intentar.

Hoy te hablamos de:

  1. Hostias como panes pero con narrativa.

  2. Una artista con pocos elementos pero muy bien colocados.

  3. Cuándo comenzar una membresía de bajo ticket.

  4. La importancia de no ser la clase de torpe que lo intenta solo.

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CASOS DE ÉXITO

Dana White y su trabajo en la UFC

A finales de los 90, la UFC era un campeonato de lucha con muy mala reputación, vetada en muchos estados y sin sponsors serios. Nadie quería tocarla ni con un palo, pero Dana White vio otra cosa: un producto brutal mal gestionado.

Compró la UFC junto a los hermanos Fertitta por 2 millones de dólares.

Lo primero que hizo no fue “mejorar el logo”, fue arreglar el modelo: reglas claras, comisiones atléticas… pero por encima de todo, introdujo un potentísimo elemento de narrativa en los combates.

Durante años perdió dinero a saco.
Pero a través del reality show que creó (The Ultimate Fighter), las ruedas de prensa, los careos, los videos promocionales… consiguió que el espectador no se sentase solo a ver a dos bestias partiéndose el alma. Su narrativa consiguió que vieras a dos atletas enfrentados cuya historia personal de verdad te importaba.

Entendió que no estaba vendiendo peleas sino emociones.

En 2016 la UFC se vende por 4000 millones de dólares. En 2025 ha firmado con Paramount un contrato de emisión de 7700 millones (lo que le coloca incluso por encima de la NHL).
En junio de este año, se va a celebrar una velada en la mismísima Casa Blanca.

► | ¿QUÉ TE LLEVAS HOY?
  • No necesitas inventar algo nuevo, a veces basta con poner un poco de orden en algo mal hecho.

  • Si todavía no has comprendido la importancia de la narrativa para cualquier negocio, ya estás llegando tarde.

  • Dana entendió a la perfección el mundo moderno regido por la inmediatez. Cada combate de la cartelera (salvo el estelar) dura solo 15 minutos. Cada retransmisión es un pildorazo de adrenalina en el que, si algo no te entretiene, es como si la pasases con el dedo.

  • No necesitas tener el mejor producto o el mejor precio. Si algo se puede aprender de la UFC es que las mejores peleas no son siempre de los mejores luchadores. Una pelea de contendientes de mitad de la tabla clasificatoria, puede ser mucho más entretenida que la de las mayores estrellas. Lo importante es haber creado un buen emparejamiento y una buena narrativa.

CONTENIDO FILTRADO (y muy recomendado)

“HOW CAN I TELL YOU (TO LOVE ME MORE)”

► | “How Can I Tell You (To Love Me More)” de Brooke Combe

El nuevo sencillo de Brooke Combe es soul-pop afilado: una voz suave y a la vez rasgada al fondo, producción limpia y un mensaje directo.

¿Y por qué deberías escucharlo?
Porque hay que estar hecho de madera para que no se te vayan los pies.

Y si quieres algo relacionado con el mundo del emprendimiento, aquí tienes un par de tips:

  • La música de Combe tiene muy pocos elementos pero están todos en su sitio.
    Como debería pasar con tu negocio.

  • Combe transmite emoción sin perder el control. Comunica sin mostrar necesidad.
    Adivina… sí, como deberías hacer en tu negocio.

CONSULTORIO ESTO CRECE

Pregunta: “¿Hay un número mágico de suscriptores para empezar una membresía de precio bajo?

► | RESPUESTA ESTO CRECE

Los negocios por suscripción son los reyes del mambo. Son escalables, predecibles, fáciles de gestionar y organizar.

Pero, normalmente, tienen una pega. Como están pensados para reducir el coste para el cliente y que aún así te generes excelentes beneficios, se necesita un volumen alto de clientes para que salga a cuenta hacer el esfuerzo.

¿Por qué?

Básicamente, porque si no tienes ese volumen inicial, vas a ganar más dinero vendiendo tu producto “suelto”, por unidad. Vamos a poner un ejemplo:

Imagina que creas un buen contenido que vendes a 150 €.

Si consigues 10 ventas al mes, facturas 1.500 €.

Ahora imagina que decides hacer un contenido mensual dentro de una suscripción de 29 € al mes.

Con esos mismos 10 clientes, facturarías solo 290 € al mes.

Con 25 clientes, 725 €.

Con 50 clientes, 1.450 €.

No hay color. Algo que visto así parece de cajón, es un error que se comete habitualmente. Antes de lanzarte a una suscripción, tienes que tener una base de clientes importante. Echando unas cuentas sencillas puedes llegar a conclusiones bastante lógicas, como pudiste ver arriba.

¿Existe el número mágico?: Si hablamos de suscriptores en tu newsletter, se dice en el sector que a partir de 4000 o 5000 suscriptores, la cosa puede ir bien. Todo depende de cómo te funcione la tuya.

SOLO SI QUIERES LLEGAR A LOS 120

La mentira del “hombre hecho a sí mismo”

En su newsletter, la cual te recomendamos, Arnold Schwarzenegger rechaza la idea del “hombre hecho a sí mismo” y plantea la siguiente idea: nadie consigue nada importante completamente solo.

De hecho, hay bastante evidencia seria que lo respalda. Un meta-análisis de 94 estudios sugiere que intentar perseguir objetivos sin apoyo no es una muestra de fortaleza, sino un enfoque bastante torpe.

¿Por qué? Porque las conexiones sociales no son una cosa de emotivos y sentimentales, es una variable biológica determinante para nuestro bienestar.

Tu red de apoyo afecta a cómo rindes, cómo te sostienes en el tiempo y cómo de probable es que no te vayas a la mierda cuando las cosas se pongan feas.

Para que puedas valorar de forma objetiva si lo que tienes alrededor te sirve, Arnold habla de tres niveles a considerar:

Estructural: cuánta gente hay alrededor.

Funcional: si de verdad sientes que puedes apoyarte en ellos.

Cualitativo: la profundidad real de esas relaciones.

Porque puedes tener 200 contactos en tu teléfono, 5000 seguidores en instagram y 14 grupos de whatsapp, pero estar más solo que la una.

Las relaciones significativas ayudan a reducir cortisol, mejoran la respuesta inmune y estabilizan la función cardiovascular. Además, influyen de forma tal vez poco visible, pero muy real, en tus hábitos: duermes mejor o peor, comes mejor o peor, te mueves más o menos. Muchas veces sin darte ni cuenta.

Y aquí viene una de las ideas más interesantes: Tener disciplina no depende solo de ti.

La mayoría entiende la disciplina como una guerra individual, pero no es así. La disciplina se contagia, se facilita o se sabotea por el entorno. Tener a la gente adecuada cerca no hace el trabajo por ti, pero hace bastante menos probable que abandones.

Por eso Arnold no compra el discurso del “self-made man”.

Gracias por haber llegado hasta aquí.

¿Te ha pasado alguna vez que estabas en una fila interminable de coches, veías un carril inexplicablemente vacío, decidiste meterte y no había ningún motivo para no entrar en él?

Eso pasa constantemente en los negocios. Miramos lo que hacen los demás y pensamos, si todos lo hacen así, será por algo.
Pero no, no hay ningún motivo. Simplemente, nadie se atreve a hacerlo de otra manera, y justamente hacerlo diferente puede ser la clave para llegar antes y mejor a tu destino.

La próxima vez que te veas en esa situación, acuérdate de ese carril vacío que, sin motivo, nadie utiliza.

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