Desde la Primera Guerra Mundial, el tabaquismo como elemento de mejora en la moral de las tropas ha estado presente.
Muchas empresas de Silicon Valley están proporcionando a sus empleados bolsitas que liberan nicotina para usarla como estimulante, mejorar su concentración, etc.
¿De verdad? ¿Esa es la gran vida moderna?
Hoy te hablamos de:
Hacer negocio con palabras vulgares.
Lecciones de liderazgo del tío que ha comprado Star Wars y Marvel.
Cómo optimizar la mejor herramienta de generación de imágenes gratuita.
¿Reabrir el acceso a un servicio que cerraste ayer?
Sobrevivir a las notificaciones de Whatsapp.
► | TIEMPO DE LECTURA APROXIMADO: 5 min.
CASOS DE ÉXITO
Vivir de vender palabras vulgares
No dejamos de descubrir cada día a gente, negocios y enfoques acojonantes en el foro de Esto Crece.
La semana pasada conocimos a Carolina, una amiga colombiana que se presentaba con este título en un hilo: “Llevo 5 años vendiendo palabras vulgares”.
Solo este título, ya es una gran lección sobre cómo captar la atención, pero es que su negocio… ¿cómo podríamos explicártelo?
Digamos que su negocio consiste en que tu pareja te quiera comer las tetas (o lo que sea, el cielo es el límite) con aún más ganas.
De verdad que merece mucho la pena. Al final del newsletter te dejamos el enlace al hilo del foro para que puedas disfrutarlo cuando acabes aquí.
CONTENIDO FILTRADO (y muy recomendado)
LECCIONES DE LIDERAZGO CREATIVO
► | LECCIONES DE LIDERAZGO CREATIVO (Robert Iger)
Bob Iger es el CEO de Disney y la pieza fundamental en la resurrección de la compañía. Es el tío que ha estado tras la adquisición de Pixar, Lucasfilm y Marvel.
En este libro narra su experiencia desde dirigir la cadena ABC a trabajar como ejecutivo en Disney.
La obra se presenta como una mezcla de memorias personales con reflexiones estratégicas. Algunos de los temas que trata son:
Iger habla de cómo la integridad, curiosidad, valentía y optimismo, son piezas tan importantes a la hora de tomar decisiones clave como las habilidades técnicas.
Sostiene que vivir con miedo conduce inevitablemente a la mediocridad. Hay que controlar los riesgos, pero recordando que es imposible triunfar si tienes los huevos como dos diminutas lentejas.
Marca como fundamental la capacidad para gestionar y adaptarse al cambio. Iger ha vivido revoluciones como la explosión digital o el declive de los modelos clásicos de Tv.
MACGYVER
Nano Banana “listo”
La semana pasada te hablábamos de la Inteligencia Artificial de Google, una de las más avanzadas y que puedes disfrutar por la patilla.
Dentro de Google Gemini, tienes la opción de crear imágenes a través de Nano Banana. En esta casa seguimos siendo muy de Midjourney (el motor al que hace competencia), pero la verdad es que Nano Banana ya le ha superado en algunos aspectos… y es gratis.
Bien, el truquito de hoy te va a servir para exprimir al máximo de calidad que te puede dar el motor de generación de imágenes incluido en Gemini.
Y te enseñamos a hacerlo desde cero, así que si nunca has trasteado con estas cosas, es un gran momento para que te pases por Google Gemini y “juegues” un poco.
► | PASO A PASO
Generar una imagen.
Vamos con lo más básico. En el cuadro de diálogo, donde pone “Pregunta a Gemini”, pulsas en “Herramientas”, y ahí en “Crear imagen”.
A partir de ese momento, va a utilizar Nano Banana para la generación.
En el cuadro de diálogo, le metes la descripción que quieras para tu imagen.
Retocar una imagen.
Si lo que quieres es editar una imagen o utilizar una referencia, debes dar al símbolo “+” y “subir archivos".
¿Y para qué sirve esto?
Puedes subir una foto de tus abuelos y pedirle que les cambie el fondo o que arregle los arañazos. O subir una foto tuya y pedir que te la convierta en una foto editorial de Vogue, manteniéndote como modelo. O… ya tú sabes.
Exprimir la Banana.
Con estos pasos que te he explicado, ya vas a conseguir unas imágenes acojonantes.
Pero puedes ver algunas inconsistencias o errores en los resultados.
Por ejemplo, que cuando has subido una foto tuya para que la reimagine, descubras que el resultado no se parece mucho a ti…
Para corregir estos problemas solo tienes que cambiar un parámetro que aparece configurado por defecto.
A la derecha del cuadro de diálogo, junto al simbolito del micrófono, verás que está activado el modo “Rápido”.
Pincha sobre él y cambia a “Razonamiento”.
Con esto habrás cambiado a Nano Banana de “sexy pero tonto” a “empotrador astuto”.
CONSULTORIO ESTO CRECE
Pregunta: “¿Es recomendable cerrar el acceso a cursos y membresías?”
► | RESPUESTA ESTO CRECE
Tanto dejar las membresías y cursos siempre accesibles como cerrarlos en determinadas horquillas, pueden ser buenas estrategias.
Como puntos a favor de dejarlos siempre abiertos, vamos a contar con un flujo más constante de ingresos y vas a poder optimizar tu publicidad sin depender de lanzamientos. Es el ideal si buscas previsibilidad y escalabilidad, pero te enfrentas al riesgo de que si haces desaparecer la urgencia en tu audiencia, la conversión disminuirá.
Permitir el acceso de manera temporal estaría enfocado a una audiencia “caliente" y acumulada. Mejora la conversión sin cambiar el producto y se muestra ideal para validar ofertas nuevas.
Como contras tienes que, si lo repites sin crear una urgencia real, te arriesgas a desgastar a tu audiencia, y si el lanzamiento falla, estás “vendido” hasta la siguiente horquilla.
Importante: Si piensas dejar el acceso siempre abierto, crea tensiones de compra a través de un calendario bien planificado de acceso a bonus. Nada de ofertas y Black Fridays; eso es de pobres y cortoplacistas.
Si piensas cerrar el acceso, nada de reabrirlo antes de tiempo porque te ha ido mal la cosa y justificarte en que “te lo ha pedido tu audiencia”. Es como pegarle un tiro en el pie a tu credibilidad.
SOLO SI QUIERES LLEGAR A LOS 120
Dopamina tónica vs. dopamina fásica
Vivimos rodeados de estímulos diseñados para un impacto rápido.
Ya sabes, el chute dopamínico de hacer scroll con el dedo en Tik-tok, además de campanitas del WhatsApp, titulares, métricas, su put# madre…
El problema no es uno concreto, sino la acumulación. El sistema nervioso no distingue entre una urgencia real y diez micro-urgencias seguidas.
El resultado no suele ser estrés agudo, sino algo más sutil: cansancio persistente, dificultad para concentrarse y una sensación constante de ir tarde a todo.
Algunos ajustes pequeños —pero probados— pueden revertir gran parte de ese desgaste:
Reducir la frecuencia de cambios, no la cantidad de trabajo. Esto es, atender correos, mensajes o noticias en uno o dos bloques al día disminuye la activación continua del sistema de alerta y mejora la claridad mental.
Crear transiciones entre tareas. Pausas reales como levantarse y mirar por la ventana, respirar… Y si haces unos snack de ejercicios, mejor.
Reserva un espacio diario en que la entrada de información sea igual a cero. No para que te relajes, sino para que el cerebro procese: caminar sin auriculares, escribir a mano... Esto mejora memoria, toma de decisiones y creatividad.
En lugar de buscar muchas experiencias placenteras, concéntrate en alargar aquellas que estás disfrutando. Una conversación sin interrupciones, una comida sin pantallas, una lectura sin saltos.
Ninguno de estos cambios es espectacular. Precisamente por eso funcionan. No añaden carga ni requieren una disciplina heroica. No es levantarse a las 5 de la mañana, hacer 100 burpees y pegarte una ducha fría. Pero eliminan una buena cantidad de fricción innecesaria.
Llevo 5 años vendiendo palabras vulgares
Pásate por AQUÍ para descubrir el negocio de Carolina en el foro de Esto Crece.
Gracias por haber llegado hasta aquí.
El otro día escuchaba a Juanma Bajo Ulloa una frase que se atribuye a Mark Twain:
“Es más fácil engañar a alguien, que convencerle de que ha sido engañado”.
Seguro que estás asintiendo mientras la lees, pero espero que no pienses que es algo que solo le sucede a otros.
