No hace falta gustar a todos
Como diría Calamaro, hay una honestidad brutal en la velocidad de los Ramones. Mientras las bandas de los 70 se perdían en solos de guitarra de veinte minutos, ellos decidieron que si no podías decir algo en 120 segundos, no valía la pena decirlo. Nosotros vamos a usar cuatro minutos y medio. No nos lo tengas en cuenta.