Hoy vamos a girar en torno a dos conceptos que se repiten en esta newsletter: la comida rápida, y petarlo pasados los 50.
Y otra cosa… si te apuntaste a la newsletter para conseguir una invitación al foro Esto Crece, estás de suerte. Te hemos dejado una al final del email.

Hoy te hablamos de:

  1. El rey del pollo frito (no, nos referimos a Ramoncín).

  2. Nos vamos al cine a ver la segunda mejor película de hamburgueserías (la primera es “El Príncipe de Zamunda”).

  3. Te decimos qué hacer cuando abandonan el carrito de la compra.

  4. Saboreamos la comida. Sin prisas.

► | TIEMPO DE LECTURA APROXIMADO: 4,5 min.
CASOS DE ÉXITO

“El Coronel” Sanders y el pollo de Kentuky

Harland Sanders tenía 65 años cuando un nuevo trazado de la carretera dejó su restaurante fuera de juego. Estaba arruinado.
Y eran 65 años de de 1950, no de los de ahora, que te puedes apuntar al reto de los 10.000 pasos de Esto Crece o chutarte suficiente testosterona como para cagar mármol.

Cuando la mayoría de la gente a su edad estaba pensando en qué mecedora comprarse, Sanders cogió su cheque de la Seguridad Social y se echó a la carretera para tratar de vivir del único activo que le quedaba: una receta mezcla de 11 especias y una técnica de fritura a presión.

Dormía en el asiento de atrás, yendo de restaurante en restaurante, cocinando su pollo para los dueños y tratando de ofrecerles un trato: un centavo por cada pollo vendido.
Se dice que recibió un "no" 1.009 veces. A la 1.010, alguien dijo que sí.

Hoy el rostro de Sanders aparece en el logo de los más de 32.000 KFC que existen en más de 150 países. Solo en China hay más de 10.000. Y en Japón, es una tradición navideña ir a cenar al KFC. Se estima que 12 millones de personas comen a diario en un KFC.

► | ¿QUÉ TE LLEVAS HOY?
  • Tu activo no siempre es un local. Para Sanders fue su propiedad intelectual (la receta y el proceso). Para ti pueden serlo tus habilidades personales.

  • El "no" es parte del proceso. Si crees que tu producto merece la pena, solo necesitas de la perseverancia para comerte el mundo.

  • A veces, el éxito no es gestionar el negocio, sino enseñar a otros cómo hacerlo con el suyo. Vamos, lo que viene a ser una franquicia de toda la vida.

CONTENIDO FILTRADO (y muy recomendado)

EL FUNDADOR

► | EL FUNDADOR (2016, John Lee Hanckock)

Seguimos con gente que lo peta pasados los 50.

“El fundador” es un excelente bio-pick basado en las luces y sombras de Ray Kroc, un vendedor a puerta fría de batidoras, que con 52 años, diabetes, artritis y una carrera profesional que olía a sumidero, se topó con el local de los hermanos McDonald en San Bernardino.

Más que un restaurante, era una parroquia consagrada a la velocidad. Y cuando la miraba, Kroc veía un mundo surcado de arcos dorados.
No inventó la receta de las hamburguesas, ni el sistema de producción. Inventó la escala.

Y no te vamos a contar nada más para no joderte la película, que no deberías perderte porque guarda unas cuantas grandes lecciones de vida y negocios.

CONSULTORIO ESTO CRECE

Pregunta: “¿Qué opináis sobre los correos de carrito abandonado en tiendas online?

► | RESPUESTA ESTO CRECE

Si vamos a las cifras, se dice por la red que la gente abandona alrededor del 70% de los carritos de compra online.

¿A ti qué te sugiere esto?

Nosotros lo tenemos claro. De todos esos carritos abandonados, interés real habrá en muy pocos, y es solo en esas situaciones y en lo que pudo haber frenado la compra, en lo que tenemos que pensar a la hora de enviar un email para intentar recuperarla.

Que alguien llegue al carrito puede significar desde que anda curioseando, a que quería ver gastos de envío o simplemente tiene ganas de liberar dopamina a costa de tu web, igual que mucha gente va a las tiendas a mirar y fantasear… Además, y muy importante, tenemos a los cazadores expertos de cupones, que saben que muchas tiendas ofrecen descuentos al abandonar el carrito y van en su busca.

¿Es el tipo de cliente que quieres? Pues fomenta eso y listo.

Si quieres clientes que valoren tu producto y hablen bien de ti, puedes enviar un correo muy sencillo, pasadas dos o tres horas desde el intento de compra, ofreciendo toda la información y ayuda que puedas, por si alguna fricción en el proceso o alguna duda realmente impidió que el usuario la termine. Por favor, evita frases vacías que insultan la inteligencia de la gente tipo: “Te has dejado esto…”, “No te olvides de…”. Mejor prueba con: “¿No pudiste finalizar tu compra por alguna duda o problema? Contesta y te ayudamos personalmente. No te molestaremos con más correos.".

En el contenido del email sé breve, amable, pero no regales nada. Da toda la información relevante y facilita el contacto para dar acompañamiento real. Si el producto es escaso o tienes algún tipo de tensión de compra real, siempre puedes recordarlo.

En realidad, lo mejor que puedes hacer para reducir carritos abandonados es mejorar todo lo que ocurre antes. Con una buena comunicación, adelantándote a las objeciones, exponiendo con claridad todas las condiciones y habiendo trabajado tu marca para que los clientes te quieran comprar a ti y no al vecino, necesitarás recuperar pocos carritos.

SOLO SI QUIERES LLEGAR A LOS 120

Despacito (no es una canción de Luis Fonsi)

Una de las muchas cosas que no funcionan con el Fast Food, es precisamente lo que le da nombre: comida pensada para ser servida y consumida en el menor tiempo posible.

Un estudio masivo de la Universidad de Kyūshū publicado en BMJ Open analizó a 60,000 personas y confirmó que quienes comen despacio tienen un 42% menos de probabilidad de sufrir obesidad. La razón es química: el cerebro tarda unos 20 minutos en registrar las señales de saciedad de las hormonas PYY y GLP-1. Al engullir Fast Food, ingieres el doble de calorías antes de que tu cuerpo pueda decir "basta".

► | 3 TRUCOS (que puedes empezar a usar hoy mismo) PARA REDUCIR LA VELOCIDAD CON LA QUE COMES
  1. La regla de los 20 minutos (El "muro" de la leptina)

Pon una alarma en el móvil 20 minutos (el tiempo en que la hormona leptina avisa de que “estás lleno”) después de empezar a comer. Tu objetivo es que, cuando suene, todavía te quede comida en el plato. Esto obliga a tu cuerpo a registrar la saciedad antes de que pidas el postre por pura inercia.

  1. El "Reset" del Cubierto

Comer rápido es un acto mecánico. Para romper el automatismo, introduce un obstáculo físico. Suelta el tenedor o la cuchara sobre la mesa después de cada bocado. No vuelvas a tocar el cubierto hasta que hayas tragado lo que tienes en la boca. Esto reduce la velocidad de ingesta un 30% sin que tengas que contar masticaciones (lo cual es aburridísimo).

  1. El escaneo de los 5 sentidos (Combate el "Bliss Point")

El Fast Food está diseñado para que no pienses, solo sientas placer inmediato (el bliss point). Busca la conciencia sensorial. Al forzar al cerebro a analizar la comida, activas la corteza prefrontal, encargada del control de impulsos, en lugar de dejar que el sistema límbico (el de las recompensas rápidas) tome el mando. ¿Cómo? En los tres primeros bocados, identifica un sabor (¿es salado, ácido, umami?), una textura y un aroma.

INVITACIÓN AL FORO ESTO CRECE

Es acojonante la cantidad de valor que se está compartiendo en el foro de Esto Crece. Si quieres echarle un ojo, puedes utilizar este código de invitación:

2SHGFTY-EC

De nada.

Gracias por haber llegado hasta aquí.

El famoso inversionista Naval Ravikant, decía esto:

"El deseo es un contrato que firmas contigo mismo para ser infeliz hasta que consigues lo que quieres".

Escucha bien: si solo vives pensando en el resultado, te estás condenando voluntariamente a ser infeliz el 99% del tiempo, para obtener un miserable 1% de satisfacción.

Deja que el hambre te mueva, que sea tu motor. Disfruta del camino, aunque sea durmiendo en el asiento de atrás de un coche, como Harland Sanders.

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